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La crisis inmobiliaria de China, ya es también financiera. ¿Cómo nos puede afectar?

Las claves:
  • El crecimiento ya no es tan marcado y que estas inversiones no parecen ser tan rentables en el medio o largo plazo, pero sobre todo podría significar que algo está ocurriendo en el mercado financiero chino
  • Muchos de los compradores de vivienda en China están dejando de pagar sus hipotecas, motivado por el retraso en la entrega de las mismas
  • Este efecto dominó termina por provocar impagos, que a su vez genera una subida de las propias hipotecas
  • Las interrupciones en los pagos de préstamos hipotecarios pueden llegar a generar hasta 83 mil millones de dólares en deudas incobrables para los principales bancos del país

En 2008, con permiso de lo ocurrido con la pandemia del Coronavirus, se produjo la última gran crisis económica mundial de la mano de un colapso en el crédito hipotecario estadounidense, que terminó por extenderse por todo el mundo por la exposición de bancos y empresas a este mercado.

No obstante, la capacidad de influencia de la economía doméstica sobre los mercados internacionales no está reservada únicamente a EE. UU., sino que en los últimos años hemos visto como otro gigante ha crecido hasta convertirse en una pieza clave del puzle mundial.

China ha venido experimentado un crecimiento económico incomparable durante las últimas décadas, y si bien recientemente este ha venido decelerándose, la sensación es que su desarrollo no va a parar.
Sin embargo, la economía del país asiático empieza a mostrar una serie de síntomas preocupantes, precisamente en el mismo sector que en su momento y en Estados Unidos catalizó la gran recesión de 2008. Al igual que ocurrió entonces, y sin ánimo de ser alarmistas, es interesante analizar qué está ocurriendo en el mercado hipotecario chino y hasta qué punto puede contagiar a los mercados internacionales, dada la posición que este país ha adquirido como primera potencia mundial en términos de PIB total.

Bloomberg publicó el pasado mes de julio que durante diez periodos consecutivos se ha producido salida de capitales en el índice CSI300 Financials, que viene a medir las 300 empresas financieras cotizadas más grandes de China, similar al SP500 Financials estadounidense. Este índice sectorial está muy relacionado con lo que se espera en el futuro, pues si las empresas tienen buenas perspectivas, se lanzarán a invertir y, por tanto, a solicitar crédito, mejorando los resultados y rendimientos de las entidades financieras. Ahora bien, la noticia muestra como durante un periodo prolongado los grandes inversores institucionales están perdiendo la confianza, provocando caídas en las cotizaciones de estas compañías financieras.

¿Qué quiere decir esto?
Que el crecimiento ya no es tan marcado y que estas inversiones no parecen ser tan rentables en el medio o largo plazo, pero sobre todo podría significar que algo está ocurriendo en el mercado financiero chino, frente a lo que los grandes inversores institucionales se están protegiendo, lo que para el inversor retail es difícil de ver.
Es decir, que grandes inversores están empezando a salir del mercado.

En este contexto, es importante tener en cuenta otro sector que muy ligado a esta convulsa situación, el hipotecario, siendo que muchos de los compradores de vivienda en China están dejando de pagar sus hipotecas, motivado por el retraso en la entrega de las mismas. Al fin y al cabo, no hemos de olvidar los problemas que el suministro de materias primas ha venido experimentando durante los últimos tiempos, agravados aún más si cabe por diferentes conflictos geopolíticos y la subida de tipos que encarecen la financiación.

Este efecto dominó termina por provocar impagos, que a su vez genera una subida de las propias hipotecas. Este hecho da como resultado que buena parte de las más importantes ciudades chinas tengan altos porcentajes de entregas de vivienda de nueva construcción con retraso, como en el caso de Zhengzhou, en el cual hasta el 30% de compradores no reciben a tiempo su vivienda. Esta circunstancia está dándose en más de 50 ciudades, entre las que se incluyen Shanghai, Beijing o Cantón, lo que demuestra que no se trata de un síntoma aislado.

El problema llega a tal punto que según estimaciones de Goldman Sachs, las interrupciones en los pagos de préstamos hipotecarios pueden llegar a generar hasta 83 mil millones de dólares en deudas incobrables para los principales bancos del país como ICBC o China Construction Bank. Pero el verdadero riesgo es que este hecho termine por convertirse en algo sistémico, multiplicando exponencialmente la ya abultada cifra.

Este problema tiene difícil solución, pues las empresas constructoras chinas no están logrando terminar sus viviendas a tiempo, lo que provoca que sus clientes no les paguen, generando un bucle que termina en crecientes incumplimientos de pago de estas grandes empresas constructoras a sus acreedores.
Fuente: Rankia
Foto: Alexander Schimmeck-Unsplash

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